Los americanos se benefician enormemente del Internet. Pero, desafortunadamente, no todos tienen acceso a lo que se ha convertido en un elemento esencial de la vida moderna. El aprendizaje en línea o E-learning, trabajo a distancia (usando fax o Internet, etc), la telemedicina, y las búsquedas de trabajo en línea son sólo algunas de las actividades por Internet que no están al alcance de aquellos que no pueden pagarlo, o que no tienen acceso a esta tecnología revolucionaria. El bienestar general y económico de millones de americanos corre riesgo si esta "divisoria digital" no se reduce pronto.
No tener acceso de Internet en casa es perjudicial
Hoy en día, más del 40 por ciento de los americanos no tienen siquiera servicio de Internet por teléfono en casa, y casi uno de cada cuatro no usa el Internet para nada — aún en áreas de acceso público como bibliotecas.
La mayor parte de los asuntos personales se llevan a cabo en casa, como para buscar información, o un empleo y ponerse al corriente con amigos y familia. El 40 por ciento de los americanos que no tienen acceso al Internet en casa, no pueden sacar provecho del Internet para hacer sus transacciones personales más eficientemente.
La administración de telecomunicaciones e información (NTIA) del Departamento de Comercio produjo un reporte que, entre otras cosas, da una idea general del porcentaje de americanos que tienen en casa acceso al Internet de alta velocidad comparados con los que usan el teléfono. Consumers Union y Consumer Federation of America comentaron acerca del reporte de la NTIA. CU y CFA encontraron que los datos de la NTIA muestran que:
- La penetración del Internet se ha hecho más lenta
- Los americanos de clase baja y media continúan teniendo una falta de acceso a la banda ancha del Internet en casa
- Los afro-americanos y los hispanos son particularmente vulnerables a la divisoria digital
Quién carece de acceso
Aquellos que carecen de acceso en casa son muy probablemente miembros de una minoría, de bajos recursos económicos, con menos educación, ancianos, de una comunidad rural en el Sur, desempleados y discapacitados, según la investigación (PDF) llevada a cabo por Pew Internet and American Life Project. El salario parece ser uno de los factores primordiales para determinar quién tiene Internet.
Un análisis reciente de Consumers Union y Consumer Federation of America descubrió que mientras que el 80 por ciento de los hogares con entradas de más de $50,000 dólares al año, tienen acceso a Internet, menos de la mitad de las familias que ganan menos de $30,000 dólares lo tiene.
La divisoria digital aumenta cuando se trata de acceso de alta velocidad. Cerca de la mitad de los hogares que ganan más de $75,000 dólares tiene banda ancha, lo que permite búsquedas, descargas (downloading), acceso a video (video streaming) — y permite lo más novedoso en tecnología, como hacer llamadas de teléfono sobre Internet.
Por qué es tan cara la banda ancha
El costo promedio de la banda ancha es entre $30 y $45 dólares al mes. Eso, además del costo del cable o del servicio de teléfono local que se necesita para tener la banda ancha. No es sorprendente que los americanos con menos recursos económicos se queden rezagados.
Algunas naciones como Japón o Korea han abierto sus redes básicas, que son los componentes básicos de la banda ancha — cable y sistemas locales de teléfono — a los proveedores que usen estos sistemas para competir por consumidores ofreciendo precios más bajos. Las políticas en Estados Unidos han resultado en una red cerrada, donde los dueños de la red deciden quién la puede usar y a qué precio.
Para mayor información sobre cómo los Estados Unidos se comparan con otros países en su distribución de banda ancha, busque cómo Business Week Online y el Information Week han cubierto este asunto.
El Proyecto de acceso mediático (Media Access Project) proporciona una excelente perspectiva de políticas sobre banda ancha y asuntos de normas y la importancia de una red de comunicaciones abierta. Para un análisis más técnico, vea "El Interés público en las redes de comunicaciones abiertas" (PDF), un reporte del Dr. Mark Cooper de Consumer Federation of America.
Qué es posible hacer para reducir la desigualdad
El que haya políticas que abran el cable y las líneas telefónicas a los competidores de banda ancha a precios razonables, aumentará el acceso a la banda ancha. Además, no debe haber limitaciones a las comunidades a través del país para que creen y promuevan tecnologías inalámbricas más económicas como WiFi, que no dependan del uso de una red física, lo que permitirá acceso al Internet más económico y más rápido.
Si bien es cierto que el presidente Bush ha expresado como meta que en los Estados Unidos de América haya banda ancha universal y asequible para el 2007, muchas fuentes de subsidios gubernamentales, como los del programa Technology Opportunities Program han sido eliminados del presupuesto federal. Y a los servicios comunitarios, como los Community Technology Centers que financían tecnología educativa y proyectos de medicina por televisión a nivel regional les han cortado su financiamiento.