Según los reportes de los medios de comunicación, una red inalámbrica ad hoc era la única forma de comunicación al alcance de los oficiales de la ciudad de New Orleáns después de que sus teléfonos vía satélite fallaron. Además, en los refugios se establecieron rápidamente redes inalámbricas que han sido usadas para ayudar a los evacuados a localizar y comunicarse, a través de VOIP (protocolo de voz sobre el Internet) con sus seres queridos a distancia.
El 21 de septiembre del 2005, Consumers Union, Free Press y Consumer Federation of America mandaron una carta al Comité de Comercio del Senado para llamar su atención sobre la importancia de estas redes inalámbricas del Internet para la seguridad pública y las comunicaciones cuando todos los otros sistemas han fallado.
Según un artículo publicado el 18 de septiembre del 2005 en New York Times Magazine llamado "Talking in the Dark," (Hablando en la oscuridad) las redes inalámbricas del Internet están ayudando a las comunidades en el Sur de los Estados Unidos en la reconstrucción.
"Hace dos semanas, traté de llamar a un colega en Nueva Orleáns – y me encontré escuchando el molesto sonido de ocupado y la estática de una línea de teléfono muerta. Katrina había perturbado la red de comunicaciones de la ciudad, y los residentes y los servicios de emergencia estaban tratando de lidiar con el caos circundante. Por una semana, casi l os únicos que tenían forma de comunicarse eran aquellos oficiales gubernamentales y reporteros que tenían la fortuna de poseer radios de mano o teléfonos vía satélite con baterías funcionando. El resto, estaban perdidos sin poder comunicarse – lo que provocó un caos terrible. Lo mismo se vio durante 9/11, el 11 de octubre. Cuando las comunicaciones se derrumban, lo mismo le ocurre a la sociedad.
¿Hay forma de prevenir tales desmoronamientos en el futuro? De hecho, los expertos en preparación para un desastre y los inventores de alta tecnología están ya desarrollando la idea de cubrir las ciudades con lo que llaman una “malla de WiFi”. WiFi, por supuesto, es la tecnología que ya ha usado, tal vez, en casa o en un Starbucks para conectar una computadora portátil al Internet de forma inalámbrica. Una malla es una vasta red que se auto corrige de antenas de WiFi que podrían trabajar juntas para proveer backup crucial en caso de un desastre.
Para entender qué es lo que hace útil a WiFi en una catástrofe, considere algunas de las debilidades de nuestras comunicaciones por una compaña de teléfono regular. Los sistemas de teléfono son confiables en días normales, pero tienen una vulnerabilidad clave. Están centralizados. En cualquier ciudad, hay un puñado de ‘interruptores’ centrales que manejan el trabajo de enrutar las llamadas locales de teléfono. Durante 9/11, varios de estos interruptores importantes estaban localizados del otro lado de la calle del World Trade Center y fueron dañados al derrumbarse las torres, dejando a obscuras partes de Nueva York.
Para empeorar las cosas, los sistemas de teléfono rara vez están diseñados para permitir que más del 10 por ciento de la población hable simultáneamente, y un número mucho mayor de gente que eso corre al teléfono en una emergencia. En el apagón de Nueva York en el 2003, mientras que las líneas de tierra siguieron funcionando, los circuitos de los teléfonos celulares se vieron sobresaturados de llamadas.
Katrina causó problemas aún más graves. Conforme aumentaba el tráfico telefónico, el agua iba destruyendo una vasta zona, incluyendo las líneas de teléfono subterráneas. Las redes de teléfonos móviles, también quedaron arruinadas porque sus rutas iban por torres de comunicaciones que fueron destrozadas como pedazos de papel arrugado por los vientos de 140 millas por hora de Katrina. Como un insulto final, Katrina derribó las redes eléctricas por toda la costa del Golfo – lo que fue fatal para los sistemas de teléfono que requieren miles de watts de luz. Los sitios de teléfono móvil que sobrevivieron en Nueva Orleáns podían funcionar con generadores de diesel como respaldo, pero con sólo un tanque de gas para cada uno, fueron capaces de operar por solamente unos cuántos días. Hasta el alcalde, se vio a punto de perder contacto con el mundo exterior. Una vez que sus teléfonos vía satélite se quedaron sin batería, los empleados de la oficina del alcalde se metieron a Office Depot forzando las puertas, y se robaron teléfonos, enrutadores y hasta el mismo servidor de la computadora de la tienda.
Las mallas de WiFi pueden de una forma elegante evitar los problemas centrales de nuestro sistema de teléfonos. Son muy baratos, necesitan menos energía y son descentralizados al igual que el Internet, que fue inicialmente concebido para soportar un ataque nuclear. Se puede usar el WiFi para construir un teléfono sobre las rodillas que es muy resistente a cualquier desastre."
El Artículo continua hablando del Center for Neighborhood Technology (el centro para la tecnología del vecindario), un proyecto comentado en la sección de "Connected" de HearUsNow. Después de la tormenta, el Center for Neighborhood Technology se apresuró a ayudar a desplegar redes de comunicaciones.
"Estos experimentos para desastres ya están llevándose a cabo. Cuando Katrina se desató, Smith y otros voluntarios entusiastas se apresuraron a llegar a Louisiana. En Rayville, con su equipo de técnicos se treparon a una torre local para lanzar señales de WiFi a 50 millas por la campiña; sus señales alcanzaron a los refugiados que se apiñaban en los sótanos de las iglesias con computadoras, pero sin conexiones al Internet. ‘Estamos tratando de conseguir que las familias puedan comunicarse entre ellaslll, y de conectarlos en línea para registrarlos con el sitio de Internet de Fema’, me dijo Smith.
El costo es ridículamente bajo. Los ingenieros civiles podrían construir una malla usando partes que se venden en cualquier Circuit City. (La malla para el vecindario de Smith en Chicago costó $350 dólares por nódulo, y él calcula que se llevaría solamente $650 dólares para equipar cada nódulo con una batería de emergencia). Alternativamente, una ciudad podría simplemente contratar una compañía que construye redes de mallas como Tropos Networks, que estima a $70,000 dólares el costo de cubrir una milla cuadrada con conexiones de velocidad –DSL. Estos números son tan bajos que virtualmente son errores de redondeo en el presupuesto de cualquier ciudad.
Por otro lado, WiFi tiene sus limitaciones. Para empezar, una antena puede comunicarse con otra solamente si no hay obstáculos entre ellas. Pero debido a que el sistema es tan barato, no sería muy difícil poner antenas muy cerca una de otra en áreas congestionadas. Claro que, una malla de WiFi no funcionaría si sus usuarios no tuvieran electricidad. Y los servicios de emergencia y los militares siempre tendrán necesidad de depender de sus propios radios de mano (con transmisor y receptor) y teléfonos de satélite. Pero, para el resto de nosotros, cuando un desastre ocurre, las mallas de WiFi podrían ser el sistema inteligente que mantuviera el contacto entre la gente – de casa a casa."
Conozca más proyectos comunitarios en el Internet a lo largo del país, lo que usted puede hacer para empezar una red en su área, o cómo localizar otras redes que ya están funcionando.