Octubre 18 del 2005
Comité sobre Comercio, Ciencias y Tansporte
Senado de los Estados Unidos de América
Washington, DC 20510
Estimado senador:
Mientras que la legislación sobre la transición de la televisión digital que va a ser discutida por el Comité de Comercio en el Senado, suscita preocupación en varios frentes para los grupos firmantes, en un elemento crucial del proyecto del ley, hablamos con una sola voz: La legislación de la TV digital debe expandir la accesibilidad del espectro no autorizado o sin licencia, para promover el acceso económico a la banda ancha.
El Congreso debe asignar y separar porciones de la banda de transmisión digital para uso sin licencia y debe mandar a la FCC a que complete su reglamentación para que abra canales de televisión no asignados en cada mercado (la banda llamada 'espacio blanco') para los servicios de banda ancha inalámbrica sin licencia. El uso de estas ondas por una plataforma de banda ancha inalámbrica sin licencia sería de enorme beneficio a los consumidores, a las agencias de seguridad pública, y a los pequeños negocios que buscan comunicaciones a bajo costo para promover el aumento de nuevos empleos.
Una mayor oferta del espectro sin licencia en las frecuencias de más alta penetración por debajo de los 700 MHz, mejorará nuestras redes locales de comunicaciones para emergencias, creará competencia en la banda ancha y ayudará a reducir la divisoria digital al garantizar que los hogares de minorías y en áreas rurales tienen acceso al Internet de alta velocidad y universal. De diferentes ciudades tan diversas como Chaska en Minnesota; Coffman Cove en Alaska, Granbury en Texas y Philadelphia en Pennsylvlania, hay cientos de comunidades que están escogiendo usar el espectro sin licencia para facilitar que las redes de banda ancha de alta velocidad sirvan mejor a sus co-ciudadanos.
Pero la promesa de nueva tecnología ha sido frustrada por la reglamentación para nuestro espectro actual. Los mejores y más novedosos usos de las ondas de radio públicas han sido restringidas a una delgada franja de nuestro espectro de transmisión (la banda Wi-Fi de 2.4 GHz) que se comparte entre más de 250 millones de aparatos de consumo—todo desde monitores para bebés y teléfonos inalámbricos hasta abridores de puertas de garaje. Además, el costo de inversión de desplegar redes de transmisión inalámbrica es aproximadamente tres veces más alto a 2.4 GHz que debajo de 1 GHz; la vida promedio de las baterías para aparatos móviles es más corta, y la calidad de servicio (especialmente cobertura bajo techo) es considerablemente peor.
La legislación de transición para DTV debería incluir dos previsiones claves que, juntas, conseguirían mucho en garantizar el espectro para un mercado de comunicaciones sin necesidad de licencia.
Primero, y de forma esencial, el Congreso debería exigir a la FCC que complete su trabajo en elaborar las reglas que abrirían el 'espacio blanco' entre los canales de televisión que ahora se desperdician sin usar, para uso sin interferencia y sin necesidad de licencia. En la mayoría de los mercados rurales donde el acceso a banda ancha es tan necesario, hay más de una docena de canales de transmisión vacíos (en ciertos casos hay dos o tres docenas). Usando las tecnologías actuales de 'radio inteligente' ('smart radio'), el Congreso puede nivelar esta vasta franja de espectro público desaprovechado, para generar desarrollo económico local (particularmente en áreas que no tienen servicio de banda ancha), aumentar la competitividad de nuestra nación, y crear oportunidades para empresarios.
Está claro que la Comisión necesita saber que el Congreso quiere que el espectro desperdiciado por debajo del canal 52, sea realojado para banda ancha, sujeto a estrictas protecciones de interferencia para los televidentes (protecciones ya establecidas por la FCC en sus reglas ya establecidas). Los resultados positivos de esta política pública son extraordinarios.
Segundo, el Congreso debería reservar porciones de las bandas de transmisión para uso sin licencia. Un enfoque podría ser dedicar los canales 2, 3 y 4 como espacio abierto sin licencia. Pocos difusores han escogido estos canales para transmisión digital y están sin usar. Otro acercamiento que garantizaría una gama completa de aplicaciones para estas nuevas tecnologías, sería reservar algunos de los 10 canales análogos regresados a 700 MHz para uso sin licencia, no dejando que esta porción de los canales se venda en una subasta. Reservar 3 canales (18 MHZ) para servicios sin licencia – y subastando los otros siete (42 MHz) – se pagarían dividendos a la economía que excedería substancialmente cualquier pérdida temporal de los ingresos provenientes de una subasta.
Es esencial que el pueblo americano se beneficie de las ondas de transmisión de manera específica y concreta. El proyecto de ley de DTV puede ser la mejor oportunidad para que el Senado promueva una banda ancha nacional que sea accesible y que cierre la brecha entre los Estados Unidos y nuestros competidores internacionales. Estados Unidos ha caído del tercero al 16avo lugar en el mundo en el número de subscriptores a la banda ancha en los últimos años. Seguimos estando entre los peores en el mundo industrializado en términos de lo que los consumidores pagan en su servicio mensual y la velocidad por bit que reciben por cada dólar pagado. Esta brecha es tanto inaceptable como insostenible para nuestra competitividad global a largo plazo. El tener acceso a un espectro abierto sin licencia ayudará a cerrarla.
Cualquier legislación que fracase en encarar las necesidades del espectro de los americanos en el siglo 21 está defraudando al público y sus intereses. La transición de DTV representa una oportunidad histórica para maximizar el uso eficiente de los recursos públicos que buscan satisfacer las necesidades de la gente. Urgimos que garanticen la forma de que todos los americanos se beneficien.
Sinceramente,
Action Coalition for Media Education (ACME)
Alliance for Community Media
Center for Creative Voices in Media
Center for Digital Democracy
Chicago Media Action
Citizens for Independent Public Broadcasting
Common Assets Defense Fund
Common Cause
Consumer Federation of America
Consumer Project on Technology (CPTech)
Consumers Union
Free Press
Hawaii Consumers
Industry Ears
Media Alliance
Media Access Project
Media Channel
Media Democracy Chicago
National Hispanic Media Coalition
Native Networking Policy Center
New America Foundation
Public Knowledge
Prometheus Radio Reclaim the Media
U.S. Public Interest Research Group / National Association of State PIRGs