Estimación del costo al consumidor de la transición a televisión digital exigida por el gobierno Federal:
Resultados de una encuesta a los consumidores
29 de junio del 2005
Mark Cooper
Director de Investigación
Consumer Federation of America
RESUMEN EJECUTIVO
Recientemente, Consumers Union (CU), que publica Consumer Reports, junto con Consumer Federation of America (CFA), encontraron en una encuesta realizada entre televidentes representativos de hogares americanos que 39 por ciento de estos hogares utilizan aproximadamente 80 millones de televisores para recibir parte o toda la programación en recepción abierta por antena.
Esta estimación se acerca mucho a los resultados de otras encuestas publicadas por GAO (Governmental Accountability Office) y NAB (National Association of Broadcasters) que llegaron a la conclusión de que hay 73 millones de televisores con recepción de antena, y que difieren por mucho de los cálculos realizados por CEA (Consumer Electronics Association) que reportan menos de la mitad de televisores de antena en existencia.
Es esencial contar con datos confiables sobre el número de televisores que reciben la señal del aire para determinar cuánto tendrán que pagar los consumidores en la transición a televisión digital exigida por el gobierno federal; así como para determinar el monto adecuado del programa de compensación para indemnizar al consumidor. La GAO calcula que los consumidores que dedican al menos un televisor para ver la programación recibida por antena tendrán que hacer un gasto de alrededor de $50 dólares o más por televisor para instalar convertidores que mantendrán funcionando lo que eran televisores perfectamente funcionales antes de la transición.
El espectro analógico público que emplean las televisoras actualmente para emitir la señal analógica volverá a ser público después de la transición. Una porción quedará reservada para la seguridad pública y el resto será asignado a nuevos usuarios por medio de subastas a nivel federal que se espera generen diez mil millones de dólares o más, en ganancias. El Congreso está debatiendo cuánto del monto derivado de la subasta será asignado directamente para compensar al consumidor por el costo de la transición y qué cantidad será enviada a la Tesorería de la Federación.
Según los datos estimados por la GAO del costo del convertidor y los resultados de las encuestas de CU/CFA y NAB/GAO, la transición a televisión digital podría llegar a imponer costos directos al consumidor de tres mil quinientos millones de dólares. Mientras el Congreso determina si indemnizará a los consumidores y el monto del reembolso por los costos impuestos por la transición digital exigida por el gobierno, CU/CFA consideran que los fondos alocados deben basarse en el número de televisores que sólo pueden recibir señal por aire y hogares que sólo utilizan la televisión abierta reflejados en los cálculos más altos publicados hasta la fecha. Depender de los estimados más bajos, conduciría a los congresistas a subestimar el número de hogares afectados, el costo total al consumidor y el monto de la debida compensación para indemnizar al consumidor por la transición a televisión digital impuesta por la decisión del Congreso.
INTRODUCCIÓN
La legislación que impone una fecha límite para la transición de la señal analógica a la de televisión digital tendrá un fuerte impacto económico para el consumidor. La fecha límite ha sido impuesta, en gran medida, por la necesidad de subastar el espectro excedente que de momento detentan las compañías de telecomunicaciones para emitir señales analógicas y digitales. Aunque una porción del espectro liberado será designado para servicios de seguridad pública, gran parte del remanente será subastado para generar nuevos ingresos federales necesarios para el presupuesto requerido y dispuesto por el Congreso para indemnizar al consumidor y hacer disponible el espectro a las compañías de telecomunicaciones.
A pesar de que al consumidor se le han prometido imágenes más definidas y más opciones en la programación como resultado de la transición a televisión digital, muchos consumidores tendrán que incurrir en fuertes gastos relacionados a la fecha límite impuesta por el gobierno para el desfasamiento de las transmisiones televisivas en señal analógica. Gran parte del gasto será incurrido por el consumidor quien en la actualidad utiliza televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta para ver una porción o la totalidad de la programación.
Para poder seguir viendo la televisión a través de la señal emitida en las ondas públicas, los consumidores que no posean televisores equipados para recibir la señal digital tendrán que comprar, nuevos y más caros televisores configurados para recibir la señal digital, o un decodificador que convierta la señal digital en analógica que sus televisores puedan usar y alargar de esta forma la vida funcional de sus aparatos. Debido a que los televisores cuentan con una vida útil muy prolongada - de quince años o más - la mayoría de los consumidores que sigan dependiendo de la señal por aire, probablemente prefieran la opción menos costosa de comprar un convertidor. Los consumidores que no escojan ninguna de estas dos opciones, no podrán ver televisión después de la fecha límite.
Actualmente, el Congreso está considerando si deben dar compensación y el monto por los gastos impuestos al consumidor de la televisión abierta para que conserve la funcionalidad de sus televisores después de la transición a televisión digital impuesta por el gobierno. Por lo tanto, es esencial contar con estimaciones confiables del número de hogares que reciben exclusivamente señal de televisión abierta para determinar el monto adecuado del programa federal de indemnizaciones que el Congreso tendrá que desembolsar del excedente de los ingresos generados de la subasta del espectro disponible para la transición.
Las estimaciones varían enormemente: los resultados publicados por GAO (Government Accountability Office) y por CEA, (Consumer Electronics Association) exponen que el número de televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta en los Estados Unidos varía de setenta y tres millones, a treinta y tres millones, respectivamente. De igual manera, NAB (National Association of Broadcasters), llevó a cabo un análisis en hogares con una combinación de los datos de Nielsen Media Research Data y de la encuesta en la que se basó GAO.
Queda por definir todavía el número de hogares que reciben programación solamente a través de la señal difundida por la televisión abierta y el número de televisores en hogares que reciben televisión por cable o tienen antenas parabólicas y cuentan con televisores que no están subscritos al servicio pero utilizan la señal abierta para ver la televisión. La suma de estas dos cifras dará el total de televisores que requerirán convertidores de señal digital a analógica para que sigan funcionando después de la transición.
Para tener una idea más clara del número real de hogares que siguen usando televisores de recepción exclusiva para la señal por aire, Consumers Union y Consumer Federation of America llevaron a cabo una encuesta independiente.
PROBLEMAS METODOLÓGICOS
No es nada fácil contar el número de televisores en casa, cómo reciben la señal y el fin con que son usados. Primordialmente, los televisores son empleados para ver la programación; sin embargo, la señal puede llegar a un televisor de distintas formas: a través de la televisión abierta, OTA (over-the-air broadcasting), por servicio de cable, antena parabólica y otros servicios de distribución multicanal multipunto MVPD (multi-channel video program distribution). Algunos hogares cuentan sólo con la señal abierta, otros sólo con servicios MVPD gratuitos y otros reciben la programación de más de una manera. Además, algunos televisores se emplean únicamente para ver películas y otros contenidos en DVDs, cintas VHS o para video juegos. Por supuesto que muchos televisores se utilizan para múltiples fines y un número mínimo de hogares no cuenta con un televisor.
Es importante determinar cuántos de los televisores de hogares con cable o antenas parabólicas no están conectados a los servicios pero son empleados para ver la televisión abierta, ya que éstos podrían quedar inservibles después del cambio a la transmisión digital. Debido a que la expectativa es que los legisladores exijan a los proveedores del servicio de cable o señal satelital que conviertan la señal digital que reciben de las tele y radio difusoras a señal analógica para que sus clientes puedan ver la señal y así los televisores conectados a los servicios MVPD no necesitarán convertidores de señal digital a analógica.
Para estimar el número de televisores empleados para recibir señal por aire, se le debe preguntar al consumidor cómo usa sus televisores en el hogar; de igual manera, cómo y cuando se entreviste al consumidor afectará el número estimado de televisores usados para ver programas transmitidos por televisión abierta.
Preguntas
Cuando se pregunta a la gente para que usa sus aparatos de televisión, siempre habrá un grado de incertidumbre en los cálculos. Si se cambia ligeramente la pregunta, la respuesta se va a ver afectada. Los otros participantes en el debate en torno a OTA, televisores de recepción exclusiva de señal abierta todavía no han publicado sus resultados.
CU and CFA approach consumer surveys by crafting questions that give respondents points of reference to focus their answers. CU/CFA's analysis of the number of OTA-only television sets is based on the following three short questions that attempt to eliminate ambiguity and provide such reference points. In particular, the CU/CFA survey explicitly asked survey respondents to exclude from their answers televisions used for only for non-program-viewing purposes (video games, DVD/VHS watching) or that were not used at all. Our questions also provided a reference for OTA-viewing in the context of how those televisions receive content—that is the use of various antennae.
La CU y la CFA preparan sus encuestas al consumidor con preguntas que ayudan a los entrevistados a contextualizar sus respuestas. El análisis de CU/CFA del número de televisores OTA -de recepción exclusiva de señal por aire - se centra en las siguientes tres preguntas breves que pretenden eliminar la ambigüedad y proporcionar puntos de referencia. En específico, la encuesta de CU/CFA pedía de manera explícita a los entrevistados que excluyeran los televisores que no se emplean para ver la televisión (video juegos, DVD/VHS) o que no se usan nunca. Nuestras preguntas también sirven de referencia para contextualizar la transmisión de la televisión abierta en el rubro de qué tipo de contenidos reciben los televisores; es decir, el uso de diversas antenas de recepción.
- Pregunta 1: ¿En su casa están subscritos al servicio de televisión por cable o tienen antena parabólica o las dos cosas: cable y antena parabólica?
- Pregunta 2: ¿Cuántas televisiones usa usted o las otras personas que vivan en su casa? Cuente todos los aparatos que se usen para ver televisión, incluyendo la de la cocina, dormitorios, sótano y otros lugares pero NO incluya las televisiones que sólo se usan para video juegos, reproductores de DVD o video caseteras o las que estén guardadas.
- Pregunta 3: [Si hay cable, parabólica o ambos, pregunte:] En algunas casas donde hay servicio de cable o antena parabólica no han conectado todas sus televisiones al servicio sino que las usan con antenas de conejo o aéreas u otro tipo de antenas. ¿Cuántas de las televisiones suyas o de otras personas que viven con usted no están conectadas al servicio de cable o a la antena parabólica?
Muestreo
La investigación de la encuesta pretende escoger una muestra representativa de los entrevistados de un universo limitado y posteriormente hacer generalizaciones sobre la población total con cierto margen de error. Siempre hay problemas menores en un debate sobre las estimaciones.
Hay una mínima diferencia entre los datos de la GAO, la NAB y la CEA en cuanto al número de hogares en los Estados Unidos que utilizan televisores para ver programas de televisión. La NAB determinó el número de hogares que ven televisión en 108.4 millones; la CEA encontró 107.6 millones. Para los propósitos del presente análisis, decidimos utilizar la cifra de la NAB para crear una base consistente para comparar.
Las encuestas a los entrevistados para asegurarse que representan a la población objetivo; sin embargo, si la lista de posibles entrevistados no representa el universo limitado, las estimaciones pueden dispararse. En este caso, los hogares donde no había acceso por línea de teléfono no calificaron en la lista de posibles entrevistados. Un porcentaje muy bajo (alrededor del cuatro por ciento) de los hogares estadounidenses no cuenta con ningún servicio telefónico en casa. Un porcentaje bajo de los hogares estadounidenses (del dos al seis por ciento) cuenta solamente con teléfono inalámbrico. Es muy probable que el primer grupo tenga ingresos más bajos y por lo tanto cuenten con menos posibilidades de tener cable o antena parabólica. Es mucho más probable que el segundo grupo de hogares esté integrado por jóvenes de un nivel económico más alto y por lo tanto con mayor acceso a cable o antenas parabólicas. Ya que todos los análisis en materia de la transición se basan en los resultados de encuestas telefónicas y los datos se ponderan para reflejar la población en general y las cuestiones mencionadas sobre el muestreo no presentan problemas al momento de hacer la comparación, no obstante, los usuarios del material deben tener en mente las posibles complicaciones.
Opinion Research Corporation llevó a cabo la encuesta de CU/CFA del 10 al 13 de junio del 2005 con una muestra de 1007 adultos; los cálculos tienen un margen de error de más, menos tres por ciento.
Al parecer GAO y NAB utilizaron los mismos datos recolectados por Knowledge Networks/SRI en su encuesta en la primavera de 2004 Home Technology Monitor Survey levantada en 2400 hogares. La CEA combinó una encuesta de1057 adultos a mediados de mayo del 2005 (ORC llevó a cabo la encuesta); todas las entrevistas fueron telefónicas.
Envejecimiento de los datos
Es importante también el momento en que se hace la entrevista. Nuestra encuesta fue llevada a cabo en junio del 2005. Los análisis de GAO y NAB se basan en datos del 20032004. La encuesta de CEA se llevó a cabo en mayo del 2005. La diferencia entre nuestros cálculos y las estimaciones basadas en datos anteriores marcan pautas que coinciden con los avances en esta rama de la industria.
RESULTADOS
Hogares con televisores de recepción OTA - exclusiva para la señal de televisión abierta
El anexo 1 muestra el porcentaje de hogares televidentes que reciben la programación sólo a través de OTA - televisión abierta, por aire.. El 15 por ciento estimado por CU/CFA coincide con el porcentaje estimado por la GAO/NAB de 18.9 por ciento y la cifra de la CEA del 12 por ciento. La GAO, en un testimonio presentado ante el Subcomité de la Cámara de Telecomunicaciones e Internet, declaró: Reconocemos que otros han calculado una cifra menor en el valor del porcentaje de hogares que usan sólo la televisión abierta." La NAB señaló que el cálculo de la CEA es muy bajo, especialmente si se incluye como factor los televisores en hogares con sólo televisión abierta que no se usan para ver programas.
Con un universo limitado de 108.4 millones de hogares televidentes, la diferencia entre el cálculo de la GAO/NAB de 20.4 millones de hogares con sólo televisión abierta y la cifra de la CEA de 13.2 millones exceden en conjunto los 7 millones de hogares. El cálculo de la CU/CFA queda justo en medio, con un estimado de poco más de 16 millones de hogares con sólo televisión abierta.
Hogares con cable y antenas parabólicas
El Anexo 2 muestra el porcentaje de hogares con MVPD que también cuentan con televisores para ver la televisión abierta. En este caso, los porcentajes de la encuesta de CU/CFA son más altos que los de la GAO/NAB y la CEA.
- Porcentaje de hogares con cable que sólo usan televisores de recepción OTA - exclusiva para la señal de televisión abierta: CU/CFA determinó el porcentaje de hogares con cable que ven la programación por televisión abierta en televisores de recepción OTA - de televisión abierta (televisores que no están conectados al servicio MVPD) como 13 por ciento de todos los hogares televidentes; la GAO indica 9 por ciento. La CEA no publicó el numero de hogares con cable que reciben la programación por OTA - recepción exclusiva para la señal de televisión abierta, sólo el número de televisores de recepción exclusiva por aire. Hicieron el ajuste de las cifras de la encuesta de CEA por número de televisores de recepción exclusiva de televisión abierta por hogar, la CEA determinó un 4 por ciento, suponiendo un televisor de recepción exclusiva para televisión abierta por hogar, o menos del 3 por ciento si la cifra da uno 1.6 por ciento de televisores de recepción exclusiva de televisión abierta por hogar (promedio definido por la CU/CFA).
- Porcentaje de hogares con antena parabólica con algunos televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta: la CU/CFA ubica la cifra de hogares con antena parabólica que también utilizan televisores de recepción exclusiva por aire justo por debajo del 10 por ciento de todos los hogares televidentes. La GAO define la cifra por arriba del 6 por ciento. La CEA justo por debajo del 6 por ciento si se parte del supuesto que hay un televisor de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta, o 3 por ciento si se toma el promedio de televisores por hogar.
- Porcentaje de hogares con cable/ antena parabólica que sólo usan televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta: la NAB combinó los hogares con cable y antena parabólica con la finalidad de estimar la recepción de la televisión abierta y sacar una cifra combinada de 20.8 por ciento de todos los hogares televidentes; el dato anterior es comparable a nuestra cifra total de 23.6 por ciento.
Los cálculos del número de hogares que están subscritos al servicio de televisión por cable o antenas parabólicas no varía mucho en las encuestas. La CEA encontró que dos 2.4 por ciento de todos los hogares televidentes están subscritos al servicio de cable y antena parabólica. La CU/CFA encontró 2.3 por ciento. La NAB/GAO asignó la cifra de 2.7 por ciento pero no incluyeron a estos hogares en su cálculo del número de televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta.
Televisores de recepción exclusiva OTA- de televisión por aire.
El Anexo 3 muestra el número de televisores por hogar que se emplean para ver las transmisiones por televisión abierta según las diferentes encuestas y un desglose por el medio principal de recepción de la programación. Los cálculos de la CU/CFA coinciden con los cálculos de la NAB. El cálculo de la CEA de los televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta son muy inferiores en todos los casos; se encontró menor número de hogares que veían programas de televisión con antena de aire en mucho menor número de televisores.
Las diferencias tan marcadas no tienen explicación en términos sencillos. CU/CFA expresamente pidió a todos los hogares en donde sólo hay televisores con recepción exclusiva de antena que especificaran el número de televisores en su hogar y excluyeran los televisores que se usan sólo para ver videos o DVDs, para video juegos o que no se usaran para nada. En la pregunta sobre hogares con cable y antenas parabólicas, hacemos una clara distinción entre televidentes con televisores ¨conectados¨ y televisores ¨desconectados¨ y los que utilizan otros medios de recepción para captar la señal como: antenas aéreas o de conejo. La CEA no ha hecho público su cuestionario.
Al combinar todos estos factores (Anexo 4), nuestra encuesta estima un total de aproximadamente 80 millones de televisores de recepción exclusiva por aire, 46 millones más que en la encuesta más reciente de CEA por debajo de los 34 millones. Nuestros resultados se acercan más a los de NAB/GAO de 73 millones de televisores, 40 millones más que la CEA. En el Anexo 4 añadimos los televisores usados para ver programación por televisión abierta combinados con hogares con cable y parabólica comparados con los análisis de la NAB y GAO, que no incluyen a dichos hogares en sus cálculos. Además, utilizamos diferentes combinaciones de supuestos sobre el número de hogares y el número de televisores reflejados en los análisis de la CU/CFA y la NAB/GAO. Por ejemplo, ajustamos los resultados de la encuesta de CU/CFA a un total de televisores de recepción por aire con un número menor de televisores por hogar según los datos de la GAO y ajustamos los cálculos de la GAO con la cifra de la NAB de los televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta en los hogares con MVPD.
Estos ajustes resultaron en el rango en un número de televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta que variaba desde un nivel bajo de 65 millones hasta 80 millones. En cualquier caso, identificamos que el cálculo de la CEA es bajo, por lo menos treinta millones en los televisores de recepción exclusiva para la señal de televisión abierta. El cálculo de la CEA estima que la variación es de hasta 45 millones de televisores.
Diferencias entre los resultados de GAO/NAB y CU/CFA
Aunque CU/CFA haya llegado a una cifra más alta en comparación con GAO y NAB en cuanto al número de resúmenes estadísticos, la diferencia es menor (menos del 10 por ciento). Además, debido a que la GAO y la NAB basan sus cálculos en datos anteriores, las diferencias se pueden explicar con las tendencias más marcadas en el sector. Los cálculos de CU/CFA difieren de los de GAO/NAB en las siguientes áreas:
- El porcentaje de hogares con cable y antena parabólica fue menor. Dicho dato coincide con la tendencia hacia la programación local vía satélite, lo que elimina la necesidad de que los hogares se subscriban al servicio de cable para poder recibir los canales locales.
- El porcentaje de hogares que no está subscrito a un servicio de MVPD fue menor. Esto es consistente con una tendencia a largo plazo en que los consumidores dependen cada vez más del cable o del satélite para recibir su programación de televisión.
- Ha aumentado el número de televisores por hogar. Esto es consistente con la tendencia de los consumidores de comprar más televisores.
- El porcentaje de hogares que tienen cable es un poco más alto, lo que es consistente con los analistas de la industria que reportan crecimiento en las subscripciones a los servicios de cable.
- El porcentaje de los hogares con antenas parabólicas ha aumentado, lo que consistente con los reportes de la industria de crecimiento en las subscripciones a servicio de recepción por satélite.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
No pretendemos decir que nuestros cálculos del número de televisores de recepción exclusiva de televisión abierta son exactos; sin embargo, la consistencia que muestran con los resultados de la encuesta de GAO/NAB parece sugerir que la CEA subestimó significativamente el impacto de la transición a televisión digital (DTV). Tal como lo hemos señalado, no hay preguntas ni respuestas perfectas. No obstante, los cálculos de la CEA al parecer difieren significativamente de los resultados de otras encuestas de una forma inexplicable.
Basado en el presente análisis, concluimos que el Congreso debería determinar el número de televisores que quedarán fuera de servicio después de la transición en no menos de 70 millones y proceder con la planeación correspondiente. Dado que la GAO estima un costo de $50 dólares por decodificador, el costo impuesto por el gobierno al consumidor que pretenda prolongar la utilidad de los televisores ascenderá a más de $3,500 millones de dólares.
Mientras que el Congreso decide si compensar al consumidor y por cuánto por el gasto impuesto por el gobierno hacia la transición a televisión digital, deberían asignar los recursos según el número de hogares y televisores de recepción exclusiva OTA- de televisión abierta reflejados en los cálculos más altos disponibles hasta el día de hoy. El hecho de usar las cifras más bajas podría llevar al Congreso a subestimar el número de hogares afectados, el costo total al consumidor y los niveles de compensación necesarios para indemnizar al consumidor por la transición digital impuesta por el Congreso.